TARTA PAVLOVA

   Aunque mi gusto por el merengue se podría más bien definir como auténtica pasión, creo que puedo afirmar bastante imparcialmente que esta tarta es deliciosa; quienes la probaron, aún no siendo forofos del merengue, coincidieron totalmente con esta apreciación. Además de ello, visualmente no podría ser  más bonita, el contraste entre el blanco inmaculado y el rojo intenso es precioso.


   Se trata de una tarta que hace mucho tiempo que tenía ganas de probar y de preparar, pero no me atrevía porque el merengue suele ser muy delicado y no siempre da los resultados esperados, sin embargo, no sé si por la suerte del principiante, no he tenido ningún problema, ha salido perfecta al primer intento. Otro de los motivos que me hacían tener reticencias a la hora de elaborarla era que no tenía muy claro que la mezcla de merengue y nata resultase apetitosa, pensé que quedaría empalagosa, pero no ha sido así en absoluto, es delicada y suave y los frutos rojos le aportan el contraste perfecto.


   Por otra parte, es una receta con historia puesto que su nombre es un homenaje a la bailarina rusa Anna Pávlova, cuya creación se disputan Australia y Nueva Zelanda.

   Por internet circulan varias recetas, pero esta la he extraído del blog Mis dulces joyas.

TIEMPO:15' de preparación del merengue (es preferible prepararlo el día anterior) + 1 hora y media de horneado + 5' de elaboración de la crema 

INGREDIENTES: (10-12 raciones)

-Para el merengue:
  • 6 claras de huevo
  • 330 gramos de azúcar
  • 1/2 cucharadita de cremor tártaro*
  • 3 cucharaditas de maizena
  • 1 cucharadita de vinagre de vino blanco
-Para la crema de queso:
  • 150 gramos de mascarpone
  • 175 ml de nata para montar
  • 4/5 cucharadas de azúcar glas
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla o las semillas de 1/2 vaina
-Frutos rojos:
  • 300 grs de frutos rojos al gusto (variados o de una sola clase)

PREPARACIÓN DEL MERENGUE:
  • Calentamos el horno a 150º C con calor arriba y abajo (sin aire).
  • En un papel de horno dibujamos un círculo de unos 22 cm de diámetro (podemos utilizar un plato llano como plantilla). Le damos la vuelta al papel para que el merengue no entre en contacto con la tinta y lo ponemos en una bandeja de horno.
  • Ponemos las claras en un bol grande y comenzamos a batirlas con varillas eléctricas. En cuanto comiencen a espumar, añadimos el cremor tártaro y continuamos batiendo hasta que se disuelva bien. 
  • Poco a poco y sin parar de batir iremos añadiendo el azúcar hasta incorporarlo todo.
  • Continuamos batiendo durante unos 5 minutos o hasta que el merengue esté muy firme y brillante y sin cristales de azúcar.
  • Incorporamos la maicena tamizada y el vinagre y batimos 1/2 minuto más.
  • Ponemos 2 o 3 cucharadas de merengue en el centro del círculo y lo extendemos hacia los bordes, de tal manera que formemos una base de aproximadamente 2 cm de altura.
  • Introducimos el resto del merengue en una manga pastelera grande con boquilla rizada y lo vamos disponiendo sobre el borde exterior de la base de merengue de tal manera que vayamos formando una especie de nido (la parte central deberá quedar hueca para posteriormente poder rellenarla).
  • Bajamos la temperatura del horno a 120ºC e introducimos el merengue durante 1 hora y media**.
  • Terminado el tiempo de horneado, apagamos el horno y dejamos que el merengue se enfríe totalmente (mejor de un día para otro) dentro del horno con la puerta entreabierta.
  • Cuando esté listo, lo pasaremos con sumo cuidado, puesto que es muy frágil, a la bandeja de presentación; será conveniente utilizar una espátula o una paleta como ayuda.
PREPARACIÓN DE LA CREMA Y PRESENTACIÓN DE LA TARTA:
  • Con las varillas eléctricas batimos el queso hasta que esté cremoso.
  • Añadimos la nata, el azúcar glas y la vainilla y continuamos batiendo hasta que la nata esté montada (podemos probar e incorporar un poco más de azúcar glas al gusto mezclándolo suavemente con una espátula).
  • Con una manga pastelera o con una cuchara ponemos la crema de queso en el círculo interior de la tarta. (IMPORTANTE: este paso lo haremos como mucho 2 horas antes de servir la tarta, para que el merengue no se humedezca).
  • Decoramos la superficie con los frutos rojos elegidos y reservamos en la nevera hasta el momento de servir.
NOTAS:

   *El cremor tártaro es un ácido que ayuda a que las claras adquieran más volumen y tengan más tolerancia al calor. Se puede comprar en farmacias y en tiendas especializadas en repostería, pero en caso de no encontrarlo, se puede sustituir por 1/2 cucharadita más de vinagre.

   **Para conseguir que esta tarta sea un éxito, además de batir bien el merengue, es fundamental el momento de horneado. Debido a que cada horno es un mundo, habrá que estar muy atentos para que el merengue no se tueste y pierda su color blanco; por lo tanto, si durante la primera media hora  o 45 minutos el merengue comienza a perder su color blanco y a ponerse de color hueso, tendremos que bajar la temperatura del horno y abrir la puerta un momento para que se enfríe rápidamente. A la hora y media sabremos que el merengue está hecho si tiene un ligerísimo color hueso y la capa superficial está dura; pero si esto no sucede y, por el contrario, el merengue está blando, tendremos que subir un poco la temperatura del horno y dejarlo hasta que se endurezca.


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